La codependencia emocional es un patrón de comportamiento en el que una persona centra su bienestar y autoestima en la aprobación o necesidades de los demás, dejando en segundo plano sus propios deseos y emociones. Este tipo de vínculo suele generar relaciones desequilibradas, donde el miedo al rechazo y la dificultad para establecer límites personales son habituales. Reconocer la codependencia es el primer paso para iniciar un proceso de recuperación y construir relaciones más sanas y satisfactorias con la pareja, familia, amistades o en el trabajo.
Para que los cambios lleguen, ¿qué es lo que depende de mí? Ese es el punto de partida. El mundo y las personas siguen su curso, no puedo decidir sobre eso, no tenemos el poder de controlar los acontecimientos. Pero sí puedo decidir qué pasos quiero dar, qué cosas quiero cambiar o cómo me quiero sentir. Ahí reside tu verdadero poder.
A través de sesiones individuales, te ayudo a:
Fomentar la toma de conciencia sobre los propios patrones de dependencia emocional.
Trabajar en el fortalecimiento de la autoestima.
Desarrollar habilidades para establecer límites saludables en las relaciones.
Gestionar emociones e identificar necesidades auténticas.
Favorecer las relaciones equilibradas y respetuosas.
Trabajar la autonomía y la consolidación de nuevos hábitos.
Tener una la relación más sana contigo mism@
Si estás list@ para iniciar un proceso de cambio y crecimiento personal, te ofrezco un espacio seguro, confidencial y empático donde sentirte escuchad@ y apoyad@.
La codependencia, en sus inicios, no fue considerada una adicción sino un patrón de comportamiento aprendido o un rasgo de personalidad. Esto se debió principalmente a que no implicaba el uso de una sustancia, los comportamientos asociados eran vistos como normales o virtuosos y sus síntomas solían estar ocultos bajo problemas emocionales como el estrés, la depresión o la ansiedad.
Por todos estos factores, era y es una problemática difícil de detectar. Hoy en día, la codependencia es clasificada como adicción relacional o emocional y se centra en abordar patrones de relación interpersonales (con familiares, parejas, amigos, trabajo...) disfuncionales y compulsivos. A menudo implica una dependencia emocional excesiva, la imposibilidad de poner límites pese a que haya abusos y violencia o la necesidad constante de mantener relaciones para sentirse completo o valioso.
La adicción a sustancias o comportamientos y la codependencia son fenómenos que aunque distintos, suelen estar intrínsecamente ligados. La relación es profunda y compleja, a menudo descrita como las "dos caras de una misma moneda". Mientras que la adicción se centra en la relación compulsiva de una persona con una sustancia o actividad, la codependencia describe un patrón de relación afectiva personal o social disfuncional.
¿Cuáles son los patrones comunes entre ambas?
Pérdida de control: tanto en la codependencia como en la adicción existe una dificultad significativa para controlar los propios impulsos o comportamientos, lo que lleva a actuar de manera compulsiva.
Búsqueda de alivio temporal: ambas condiciones implican la búsqueda de una sensación momentánea de bienestar o satisfacción, ya sea a través de la aprobación externa (codependencia), del consumo de una sustancia o a través de una conducta adictiva.
Ciclo repetitivo y autodestructivo: se establece un patrón recurrente donde la persona, pese a las consecuencias negativas, repite las mismas conductas, reforzando así el ciclo de dependencia.
Pérdida de identidad y autonomía: tanto la persona codependiente como la adicta pueden experimentar una progresiva pérdida de su identidad personal y de su capacidad para tomar decisiones autónomas, centrándose en el objeto de su dependencia.
Dificultad para poner límites: en ambos casos, existe una marcada dificultad para establecer límites sanos, lo que favorece relaciones y conductas poco saludables.
Impacto negativo en el bienestar emocional: la codependencia y la adicción suelen provocar ansiedad, baja autoestima, sentimientos de vacío y malestar emocional persistente.
Resignificar la codependencia supone transformar una relación basada en la necesidad y el control, en otra fundamentada en el respeto mutuo y el apoyo equilibrado. Implica reconocer las propias necesidades y límites, al tiempo que se fomenta una colaboración sana con el otro, donde ambos miembros pueden crecer y apoyarse sin perder su autonomía. Este cambio permite construir vínculos más saludables y enriquecedores, donde la individualidad y la conexión se complementan de manera armoniosa.
Pero el cambio inicial, ineludible, implica empezar por tener con nosotr@s mism@s la relación que anhelamos tener con los demás. Supone un acto de responsabilidad. Elijes priorizarte, amarte, escucharte y respetarte por encima de cualquier cosa. Decides cómo te quieres sentir. Entonces todo se empieza a transformar.